Rusia probó el misil balístico intercontinental Sarmat, el más poderoso de su arsenal nuclear, en un ensayo que el presidente Vladímir Putin calificó de exitoso y que se produce meses después de que expirara el último tratado de control de armas entre Moscú y Washington. Putin anunció que el misil entrará en servicio de combate antes de que termine el año.
El Sarmat —designado “Satán II” por la OTAN— es el primer misil balístico intercontinental de fabricación rusa postsoviética clasificado como “superpesado”. Fue desarrollado para reemplazar a unos 40 misiles Voyevoda de era soviética, cuyo desarrollo data de 2011. Antes de esta prueba, el sistema solo registraba un ensayo exitoso previo y, según se informó, sufrió una explosión durante una prueba fallida en 2024.
“Este es el sistema de misiles más poderoso del mundo”, declaró Putin tras recibir el informe del lanzamiento. Según el mandatario, la potencia combinada de sus ojivas de blancos independientes supera en más de cuatro veces la de cualquier contrapartida occidental. El misil es capaz de vuelo suborbital, lo que le otorga un alcance de más de 35.000 kilómetros, ampliando su capacidad para penetrar cualquier sistema de defensa antimisiles en desarrollo.
La prueba se realizó después de que el acuerdo New START expirara en febrero, lo que dejó a las dos mayores potencias nucleares del mundo sin restricciones sobre sus arsenales por primera vez en más de medio siglo. El tratado, firmado en 2010, era el último marco vigente tras décadas de acuerdos que se remontaban a la Guerra Fría. El Kremlin notificó a Estados Unidos del lanzamiento, según informó la agencia estatal TASS.
Fuente: Infobae



