La Cámara de diputados convirtió en ley el proyecto de Protección Integral de la Salud Mental, que había obtenido media sanción en Diputados el año pasado y regresó en revisión desde el Senado con modificaciones. La iniciativa, impulsada originalmente por la diputada mandato cumplido Claudia Palladino, busca garantizar el derecho a la protección de la salud mental y el pleno ejercicio de los derechos humanos de las personas con padecimientos mentales. La diputada Ángeles Herr (FT), en su carácter de miembro informante, explicó que los cambios incorporados por la Cámara alta no alteran el espíritu de la propuesta, sino que responden principalmente a adecuaciones institucionales y jurídicas relacionadas con la autoridad de aplicación, los procedimientos y la articulación con las normativas provinciales y nacionales.
Herr recordó que la elaboración del proyecto fue resultado de un proceso de trabajo amplio y multisectorial, que incluyó reuniones durante varios meses con organismos del Ministerio de Salud, áreas especializadas en salud mental y consumos problemáticos, hospitales, equipos interdisciplinarios, colegios profesionales, asociaciones civiles y organizaciones vinculadas al acompañamiento de personas con padecimientos mentales y sus familias.
Uno de los ejes centrales es avanzar hacia un modelo de atención comunitario, interdisciplinario e inclusivo, dejando atrás las prácticas asociadas a la cultura manicomial y promoviendo la autonomía, la recuperación y la integración social. Para ello, la ley contempla el fortalecimiento y la creación de dispositivos comunitarios que permitan brindar respuestas de acuerdo con los distintos niveles de complejidad del sistema sanitario y las características geográficas y epidemiológicas de la provincia. Herr remarcó que el objetivo es garantizar una atención que respete la dignidad humana, las creencias y los valores de las comunidades, evitando situaciones de estigmatización y exclusión.



