El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, advirtió este jueves en Washington sobre el riesgo de una mayor injerencia de Rusia y China en Groenlandia y el Ártico, y planteó que la Alianza Atlántica debe reforzar su presencia para contrarrestar esa expansión.
“Comparto la preocupación sobre el peligro de que los rusos y los chinos profundicen su implicación en el Ártico”, sostuvo Rutte tras una reunión privada con el presidente estadounidense, Donald Trump, y añadió que el bloque debe “defenderse” y actuar en esa región estratégica.
Durante su encuentro en la Casa Blanca, Rutte confirmó que Trump transmitió su inquietud por el futuro de Groenlandia y la posibilidad de que potencias rivales aprovechen cualquier cambio en el estatus de la isla para avanzar en sus propios intereses.



