Después de la aprobación a las modificaciones de la Ley de Glaciares, el diputado nacional por Catamarca, Adrián Brizuela, se refirió en sus redes sociales al tema.
En un posteo, el legislador libertario expresó: “Existen leyes buenas y existen leyes malas en términos de sus marcos regulatorios. Pero no existe peor ley o normativa de cualquier naturaleza que una ley ambigua. Lo que hicimos en el Congreso de la Nación fue meramente adecuar una norma que había salida mal parida desde sus orígenes que incluyen un veto de la mismísima Presidente en ese momento Cristina Fernández de Kirchner. Era una ley que adolecía de graves errores conceptuales, escaso rigor científico y errores de redacción que creaban lagunas jurídicas tanto relativas al objeto de protección: los glaciares y geoformas glaciales con relevancia hídrica, que a esta altura nadie discute, así como para el desarrollo de actividades productivas tales como la minería, los hidrocarburos y hasta la industria del turismo. Pero lo más grave de todo el espíritu de esta ley del kirchnerismo es que confundía protección con prohibición. Como suele suceder la izquierda, ahora devenida en ambientalista, apeló a un sinfín de falacias y a la herramienta siempre efectiva del miedo: “nos van a dejar sin agua”. Todo esto me lleva a distinguir entre “la corporación ambientalista” profundamente ideologizada y enemiga del progreso y las víctimas de esos discursos apocalípticos: la gente del llano que con genuina preocupación se sumó a la causa. Por todo lo dicho anteriormente y como consecuencia de todos los debates y de una participación ciudadana histórica quedó meridianamente claro lo siguiente: 1) Los glaciares y geoformas periglaciales con relevancia hídrica siguen protegidas. 2) El IANIGLIA y su inventario siguen existiendo solo que ahora se va a trabajar de manera complementaria con las provincias que tienen la capacidad técnica para llevar adelante los estudios de nivel 2 y 3 que en 15 años nunca se hicieron. 3) la nueva ley tiene un profundo espíritu federal ya que devuelve facultades a las provincias que son las dueñas de los recursos por mandato constitucional. 4) Desarrollo económico y protección del medioambiente no son conceptos en conflicto y el mundo entero está lleno de ejemplos al respecto. 5) Tanto la ley de manejo del agua, que establece que las cuencas hídricas son indivisibles, así como la Ley General de presupuestos mínimos ambientales siguen vigentes. Basta de romantizar la pobreza. Catamarca no tiene una pampa húmeda, pero ha sido bendecida con enormes recursos minerales. Es imperioso escapar de la falsa dicotomía entre pro mineros y anti mineros. La única vía de desarrollo sostenible y sustentable para nuestra provincia está en la minería y en el turismo y esto sí es complementario porque un desarrollo minero con protección ambiental, licencia social y transparencia es posible. Orgulloso de pertenecer al congreso más reformista de la historia”.
Adrián Brizuela habló con desdelmovil.com y esto dijo 👇



