La visita a Mendoza incluyó además un concierto homenaje con la Orquesta y los coros de la Universidad Nacional de Cuyo, donde distintos artistas interpretaron parte de su repertorio. Serrat, desde la platea, escuchó versiones de clásicos que forman parte del cancionero iberoamericano desde hace más de medio siglo.
Entre reflexiones políticas, recuerdos y gestos de gratitud, el autor de “Penélope” dejó en claro que, aunque haya abandonado los escenarios, no está dispuesto a abandonar la conversación pública. Y, fiel a su estilo, volvió a defender el mismo principio que atraviesa buena parte de su obra: que la cultura y la educación siguen siendo herramientas esenciales para sostener la democracia.



